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CIENCIA EN LA BASE ANTÁRTICA ARTURO PRAT (1)

Resumen de las labores realizados por el destacamento Naval de 1966 en la Base Arturo Prat
Autor: Ignacio Acuña, ex 2° Comandante de la Base Naval Antártica Arturo Prat.
Recibido el 18 de Febrero de 2002.
Recibido con correcciones el 18 de Marzo de 2002
Si alguien desea publicar el libro del ex 2° Comandante Acuña, dé clic
Aquí.


I) Comienzos
En 1964 recibí una invitación de la Armada para reconocer filas e ir a la Antártica como segundo Comandante de la Base Arturo Prat. La misión envolvía un año y medio y no estaba libre de riesgos. Hasta entonces, una docena de militares chilenos había dado allí su vida por defender los intereses territoriales de Chile.
II) Preparativos
El personal (9 en total) había sido rigurosamente seleccionado por sus intachables hojas de servicio, su profesionalismo militar y su estabilidad emocional. Luego vinieron seis meses de intensivos cursos de entrenamiento:
* En la Escuela de la Armada en Las Salinas: electrónica, radio comunicaciones, mecánica, fotografía y técnicas contra incendio
* En el Instituto de Biología Marina en Montemar: Biología Marina
* En el Hospital Naval: Primeros Auxilios
* En la FACH (Santiago): Meteorología
* En Farellones: esquí y supervivencia en el hielo


Fotografía n° 1

III) Embarque
A fines de 1965 embarcamos en el AP-45 "Piloto Pardo" y zarpamos rumbo a Punta Arenas. Navegando por el Canal Mesier, el Pardo recibió un mensaje de auxilio por parte de un pescador que requería hospitalización. Alcancé a observar que el helicóptero despegaba con costales de harina y azúcar (seguramente para ayudar a la familia del afectado) Al regresar el helicóptero con el pescador, observé que volvía cargado con mariscos. Me imagino que fue la forma en que la familia del pescador agradeció la ayuda prestada. Esta es la labor humanitaria, discreta y poco difundida, que realiza la Armada en los lugares extremos de Chile.

IV) Haciendo Soberanía en la Base
Diariamente y por varias horas, hacíamos contacto con radioaficionados de todo el mundo difudiendo y haciendo notar nuestra presencia. Tuvimos breves visitas de un rompehielos norteamericano y de otro inglés, cuyos oficiales bajaron a visitarnos. Con los ingleses intercambiamos las correspondientes notas diplomáticas de rigor ("por tener Bases en el Territorio Antártico del otro"). Se les atendió hospitalariamente y les obsequiamos vinos chilenos extraídos de nuestras mejores reservas.

V) Observaciones Meteorológicas
La Base se encuentra en el paso natural de casi todos los sistemas de mal tiempo que se generan al interior del continente Antártico. Estos sistemas pasan por la Base como violentas ventiscas. Si no llegan a Punta Arenas, significa que se han desviado hacia el Atlántico Sur. En caso contrario, sabíamos que afectaría a todo el resto del sur de Chile, hasta Puerto Montt (y aún más al Norte). He ahí la importancia meteorológica de la Base.
Operábamos las 24 horas del día, todos los días, la estación meteorológica que formaba parte de una red internacional de 21 naciones que emitía informes meteorológicos cada 4 horas. Los datos eran codificados y enviados por radio telegrafía a la Base FACH Pedro Aguirre Cerda.


Fotografía n° 2

Fotografía n° 3

Fotografía n° 4

Fotografía n° 5
En la Fotografía 2 se pueden observar los termómetros con los que se realizaban cuatro mediciones:
* Temperatura ambiental
* Temperatura máxima
* Temperatura mínima
* Temperatura con "Bulbo Húmedo"
En la Fotografía 3 se muestra el barómetro (modelo Top en 1966). A veces la tinta se congelaba y la pluma se soldaba a la carta al tiempo que el tambor seguía rotando, lo que desconectaba la pluma del brazo. En otra ocasión, una fuerte ventisca rompió el vidrio curvo del instrumento. El lema de la Base era: "De algún modo solucionar el problema y continuar". Corté un trozo de plexiglass, lo sometí a agua hirviendo y así lo fui curvando poco a poco. Le hice las perforaciones para los tornillos y finalmente... le saqué la foto que aquí pueden observar.
VI) Midiendo el Gradiente Térmico (Fotografía 4)
Como cooperación a las observaciones científicas de verano, varias veces tuvimos que perforar, cada 50 metros, un área del mar congelado de la Bahía y realizar mediciones de temperatura. Usando chuzos y palas para romper unos 2 metros de hielo se transpiraba tanto que el sudor se congelaba inmediatamente sobre la piel. La pala de la fotografía demuestra que en ese entonces deben haber habido unos 15°C bajo cero.

VII) Biología Antártica
Durante el verano Antártico conversé con varios científicos que se encontraban trabajando en la Antártica. Un grupo se encontraba estudiando unos pequeñísimos insectos (un tipo de mosca sin alas) que vivían en un microclima especial en un banco de musgo de la isla vecina. Estos insectos inicialmente vivían en los bosques Antárticos y con la deriva continental tuvieron que adaptarse al musgo. Los científicos lamentaban que la estadía fuera tan corta y que no hubiera nadie que les informara o continuara los proyectos por el resto del año.
En la Fotografía 5 se observa un "Notothenidae", pez que fue muy estudiado por científicos estadounidenses. Ellos querían descifrar el tipo de anticongelante orgánico presente en su sangre y que utilizaba para mantener su metabolismo en funcionamiento a bajas temperaturas.


Fotografía n° 6

En la isla Robert, Refugio Coppermine (Fotografía 6) se encontraban científicos chilenos estudiando a los pequeños insectos de los que hablé anteriormente. En la Fotografía 7 se observan las espartanas condiciones en las que ellos trabajaban. Sin embargo, cuando les visité me hablaron con tremendo entusiasmo sobre su proyecto. Se notaban muy alegres y con un alto espíritu por estar allí. Considerando que Chile no es una superpotencia, encuentro que el despliegue de esfuerzos era digno de encomio y admiración.


Fotografía n° 7

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