Journal of Scientific Exploration, Vol. 19, No.
2, pp. 195–245, 2005
0892-3310/05
(Traducción nº 1)
ROBERT G. JAHN AND BRENDA J. DUNNE
Princeton Engineering Anomalies
Research
Princeton University
D-334 Engineering Quadrangle
School of Engineering and Applied
Science
Princeton NJ 08544-5263
e-mail:
rgjahn@princeton.edu
Desde hace más de un cuarto
de siglo, el Laboratorio de Investigación de Anomalías de Ingeniería de Princeton
(PEAR por sus siglas en ingles) se ha dedicado a una amplia gama de experimentos
sobre anomalías físicas relacionadas con la conciencia y ha propuesto una selección
de modelos teóricos correspondientes que se han combinado para iluminar la
naturaleza fundamental de los fenómenos provocativos que emergen. Una investigación
productiva de este tema inevitablemente ha involucrado un espectro de factores
políticos, culturales, personales, interpersonales que normalmente no son encontrados
en las ciencias más convencionales, pero todas han enriquecido y complicado la
empresa de muchas maneras. Algunas de las ideas extraídas de los trabajos son
objetivamente especificas, como la escala y carácter estructural de los efectos
anómalos; su relativa insensibilidad a correlaciones físicas objetivas, entre
ellos la distancia y el tiempo; el patrón oscilante de ejecución que presentan;
las principales discrepancias entre los resultados de hombres y mujeres, y su
irregular de reproducibilidad en todos los niveles de experiencia. Sin embargo,
otros muchos están relacionados a cuestiones subjetivas, como la capacidad de
respuesta de los efectos a la intención conciente o inconciente y a la resonancia
individual o colectiva, la relevancia del ambiente y la actitud en su generación;
y la importancia de la incertidumbre intrínseca como fuente de las anomalías.
Esta mezcla de características empíricas señala extremos opuestos de los modelos
existentes, y por ende, de los más generales paradigmas científicos, para permitir
a la conciencia y sus capacidades de procesamiento de información subjetiva tener
un papel proactivo en el establecimiento de la realidad objetiva, con todas las
complicaciones de la especificidad, causalidad y reproducibilidad que conlleva.
A pesar de las complejidades de conceptualización, formulación y ejecución, pueden
preverse aplicaciones prácticas de estos fenómenos en varias áreas.
Palabras
clave: - anomalías humano/maquina – complementariedad –consciencia – generadores
de datos aleatorios – intencionalidad –investigación de Anomalías en la Ingeniería
de Princeton (PEAR) –percepción remota – resonancia – independencia espacio/temporal
– subjetividad – modelos teóricos.
Cualquier
intento de recorrer los 26 años de trayectoria del programa del PEAR debe reconocer
que este no ha sido un esfuerzo tecnico monofilamentar. Por el contrario, los
principales hilos científicos se entrelazan estrechamente con fibras filosóficas,
económicas, políticas, culturales, personales e interpersonales que han limitado
y enriquecido el curso de la investigación. Algunos de estos componentes se prestan
cómodamente a exposición en una revista académica; otros no tanto, lo que exige
al lector leer entre líneas para poder captarlas.
Mas
allá de eso, es difícil secuenciar los hechos para poder seguir el curso de los
elementos individuales coherentemente, mientras se trata de mantener alguna fidelidad
cronológica en su evolución. No obstante, cualquier saber intelectual e intuitivo
que se ha adquirido en este programa se ha desarrollado de una unión sinérgica
dinámica de multivariados hilos de perspectivas y contextos pasados, presentes
y futuros, mas que de alguno particular de ellos, per se, y es a aquella unión
que este articulo esta dirigido. De hecho, esta evolución puede ser presentada
desde muchas otras perspectivas en donde las visiones filosóficas, psicológicas,
místicas, biográficas o históricas dominaran el informe, con los detalles analíticos
y técnicos para mayor credibilidad; como se ha hecho en referencias para popularizar
el tema.
Para lectores de nuestra Revista de Exploración Científica (JSE por
sus siglas en ingles) este artículo tendrá una perspectiva básicamente científica,
aunque se requiere mayor amplitud y profundidad que en otras áreas técnicas para
acomodar las correlaciones empíricas. Para minimizar las dimensiones de este documento, haremos
varias referencias al primer intento por mostrar la realidad multidisciplinaria
de este tema en el libro “Margins of Reality: The Role of Consciusnees in the
Physical World” (Márgenes de la Realidad: El Rol de la Conciencia en el Mundo
Físico) publicado en 1987. Si bien los resultados, modelos teóricos e interpretaciones
conceptuales se han desarrollado mucho en dos décadas de trabajo posterior, gran
parte del material auxiliar sigue valido. También varias referencias se harán
sobre las publicaciones y reportes técnicos escritos en el transcurso del programa
de investigación, muchos de los cuales se pueden descargar desde el sitio http://www.princeton.edu/~pear/
Como
puede verse en mas detalle en el libro, el establecimiento del programa del PEAR
fue alentado por estudios rudimentarios usando generadores de eventos aleatorios
(REG’s) microelectrónicos, llevado acabo en un proyecto independiente por uno
de los autores (R.J) entre 1977 y 1979. Los extraños resultados en la relación
mente/materia que se obtuvieron durante el curso de la investigación sugerían
implicaciones epistemológicas para las ciencias básicas, implicaciones prácticas
para aplicaciones tecnológicas e implicancias metafísicas para sistemas de creencias
y comportamientos: personales, interpersonales y culturales. Claramente mas investigación
substancial fue presentada, pero la idea de montar un programa de investigación
de una escala y carácter competente para dar respuestas definitivas a las preguntas
estratégicas y filosóficas que rodeaban esta investigación fue intimidada por una administración de
la universidad rehacia y una falta de colegas científicos dispuestos y competentes
para colaborar en este trabajo. Por suerte había en ese momento una erupción compensatoria
de estímulos intelectuales, emocionales y monetarios por parte de grandes patrocinadores
externos a la universidad que no dudaron en aportarnos con su prestigio, influencia
y fondos. Después de un tedioso periodo de generalmente frustrantes y ocasionalmente
divertidas negociaciones dentro de la universidad, el programa fue autorizado
y lanzado oficialmente en Junio de 1979. Se habilito un pequeño espacio de una
bodega en el sótano de la Escuela de Ingeniería para poner un laboratorio, la
que hasta estos días esta sigue siendo la casa técnica y social de todas las operaciones
internacionales del PEAR. Comenzó la contratación del personal adecuado, una serie de experimentos iniciales fue diseñada e implementada,
y el rió de información comenzó a fluir.
Tempranamente el titulo “Investigación
de Anomalías de Ingeniería de Princeton” fue elegido para enfatizar que este programa
era (a) basado en un punto de vista académico;
(b) impulsado por y dirigido principalmente a aplicaciones tecnológicas (c) centrado
en fenómenos físicos inicialmente inexplicables; y (d) ocupando métodos rigurosamente
científicos. En un clásico caso de sincronismo Jungiano, mientras se gestaba la
decisión de adoptar este nombre y su acrónimo en una pequeña cafetería, los autores
se dieron cuenta de que la los contenedores de la sal y la pimienta tenían forma
de pera, que la ensalada tenia pera, y que la carta de postres ofrecía pastel
de pera (pear en ingles significa pera).
Toda la dirección política, técnica
y filosófica del programa durante su nacimiento, infancia y juventud fue compartida por los autores incluso
antes de que el segundo (B.D) comenzara su trabajo como Jefe de Laboratorio. Durante
este periodo el Director (R.J) trataba de mantener su credibilidad científica
y autoridad administrativa en sus cuatro roles como Decano de la Escuela de Ingeniería
y Ciencias Aplicada, Profesor de Ciencias Aeroespaciales, director de un gran
programa de investigación de sistemas avanzados de propulsión espacial y líder
de este programa de investigación de anomalías de la ingeniería que recién comenzaba.
Desde el inicio se decidió que el propósito del programa era apuntar hacia un
estudio científicamente riguroso, empírico y teórico de las interacciones anómalas
de la mente con procesos físicos aleatorios, poniendo especial atención a las
siguientes preguntas:
1.
¿Es válido hablar de anomalías mente/matera?
2.
¿Es posible un estudio científico sistemático de estas anomalías?
3.
¿Cuál es su escala?
4.
¿Presentan alguna estructura característica?
5.
¿Cuáles son sus correlaciones físicas primarias?
6.
¿Cuáles son sus correlaciones subjetivas primarias?
7.
¿Cuál es su reproducibilidad empírica?
8.
¿Pueden construirse modelos teóricos?
9.
¿Con que otras disciplinas tienen una relación científica?
10.
¿Están relacionadas a otras áreas, creativas o estéticas?
11.
¿Cuáles son las implicancias para la metodología científica?
12.
¿Qué aplicaciones practicas pueden tener?
13.
¿Cuáles son las implicancias culturales o metafísicas?
El
desarrollo de este programa se ha dedicado a estas interrogantes y se pueden dar,
en distintos grados, repuestas substanciales a cada una de ellas, como se mostrara
a través del articulo.
Para resolver estas preguntas se decidió
también que la agenda de investigación debía comprometer tres partes complementarias:
1. Estudios
experimentales de la interacción de operadores humanos con unja gran de instrumentos
que contengan algún tipo de proceso físico aleatorio, con el fin de evaluar la
cantidad de información, en el sentido objetivo de la palabra, que puede ser impartida
por medios anómalos a sus flujos de salida de datos.
2. Estudios
experimentales complementarios sobre la percepción remota, para avaluar el grado
de información sobre sitios físicos específicos que pueden ser adquiridos por
un observador por métodos sensoriales no fisiológicos.
3. Construcción
de modelos teóricos que puedan lidiar con ambos tipos de experimentos; que ayuden
en su diseño, evaluación e interpretación; y que eventualmente ayuden a la comprensión
de estos fenómenos.
A través
de la historia del programa el apoyo simbiótico técnico y filosófico de estas
tres partes continuamente se ha demostrado y utilizado, y continua siendo un punto
importante en las representaciones fenomenológicas y teóricas.
Fue claro desde el principio que el carácter multidisciplinario del
programa exigía también un personal multidisciplinario el cual fue contratado
y convertido en un equipo de investigacion poco común
pero muy coherente y efectivo. Sumado a un Director proveniente de las ciencias
físicas e ingeniería y un jefe de laboratorio con experiencia en psicología del
desarrollo y gran conocedor de tradiciones filosóficas, espirituales y místicas;
el personal del laboratorio estaba compuesto por una selección de psicólogos,
físicos, ingenieros y sociólogos. Algunos de ellos han estado en el programa por
varios años, mientras otros han sido mas pasajeros, pero todos han contribuido
de manera importante a la efectividad de las operaciones y mayor entendimiento
de los procesos.
V) Correlaciones Resultantes en las
Anomalías Humano/Máquina
VI) Hebras Intangibles
VII) Percepción Remota
VIII)
Modelos teóricos.
Desde el inicio del programa del PEAR se ha reconocido y confiado en el principio fundamental de todas las investigaciones científicas productivas de que los resultados experimentales deben estar de acuerdo con modelos teóricos si se desea un avance en la comprensión de las ciencias. Como Sir Francis Bacon dijo hace cuatro siglos y medio en su definición del método científico:
“..... Aquellos que se han dedicado a las ciencias
han sido empiristas o racionalistas. Los empiristas, como las hormigas, solo llenan
almacenes y los usan; y los racionalistas, como las arañas, crean redes a partir
de si mismos, pero la abeja toma el camino medio, recolectando el polen de las
flores del campo, digiriendo y transformando la materia prima por sus propios
medios. En una manera similar este es el verdadero trabajo y oficio de la filosofía,
la cual, no
confiando demasiado en las facultades de la mente,
no acumula las materias, adquirido por la historia natural y la experiencia
mecánica, ya sea completa o desactualizada en la memoria, si
no que la guarda después de ser procesada y elaborada por la comprensión; y por
lo tanto tenemos terreno firme donde pisar, en la unión de la capacidad de racionalización
y la experimentación, las cuales nunca antes habían sido unidas con este fin”.
En
la referencia 1 se presenta en detalle nuestra propia forma de “ciencia en dos
etapas” el cual sabíamos que debía ser seguido, especialmente en el tratamiento
de estas inicialmente inexplicables anomalías físicas, si se deseaba construir
una plataforma sólida de conocimiento. El problema al cual nos enfrentamos era
que los estudios experimentales, incluso cuando eran hechos cuidadosamente, presentaban
una gran cantidad de irregularidades, contradicciones, y desviaciones de lo convencional, de los
precedentes y expectativas racionales e incluso intuitivas, que cualquier estrategia
de modelamiento clásica se veía privada de cualquier esperanza de éxito. Simplemente
rehaciendo nuestro articulo anterior encontramos un enorme abanico de características
fenomenológicas que cualquier modelo propuesto debería alojar.
- Pequeños incrementos de la acumulación de información en sistemas estadísticamente
estocásticos.
-Correlaciones primarias de evidencia física
objetiva con parámetros psicológicos subjetivos, principalmente “intención” y
“resonancia”
-Independencia estadística de la magnitud de los efectos respecto a la distancia
y el tiempo.
-Estructura
de distribución de datos consistente con pequeñas alteraciones en las probabilidades
elementales predominantes.
-Importancia funcional del error en los procesos de transferencia de información.
-Reproducibilidad complejamente irregular.
Éstas inexplicables características experimentales forzaron el abandono de
cualquier aplicación directa o extrapolación de modelos físicos, sicológicos o
informáticos existentes, e hizo que consideráramos posiciones más radicales, en
la cuales la conciencia pueda asumir un rol proactivo en el establecimiento de
la realidad física y donde la causalidad determinista es muy generalizada.
El carácter central de éstos
enfoques no convencionales se propone en el artículo “sciences of the subjective,
el cual explica el desafío en las siguientes proposiciones.
Cualquier readmisión formal de elementos subjetivos en la metodología científica
dependerá de la precisión con la que puedan ser definidos, medidos y representados,
y en la flexibilidad de las técnicas científicas establecidas en su inclusión.
Por ejemplo, cualquier ciencia neosubjetiva además, de mantener el rigor lógico,
el diálogo experimental/teórico y el propósito cultural de su antecesor subjetivo,
debe tener las siguientes cualidades: reconocer el rol proactivo de la conciencia
humana; un uso más explicito y profundo de metáforas interdisciplinarias; e interpretaciones
más generosas de la medición, reproducibilidad, y resonancia; una reducción de
las aspiraciones ontológicas y una causalidad teleológica central. Más importante,
los aspectos subjetivos y objetivos de ésta ciencia holística deben mantener una
complementariedad mutuamente respetuosa y constructiva entre ellos para que esta
disciplina cumpla con sus expectativas y su rol en la sociedad.
Dentro de ésta actitud genérica nuestros esfuerzos particulares han generado
tres marcos conceptuales, cada uno de los cuales ha sido descrito a fondo en una
seria de publicaciones y presentaciones. Aquí sólo esbozaremos la esencia de cada
uno brevemente.
a) Mecánica Cuántica de la Conciencia.
Tempranamente en el programa nos asombramos por una serie de similitudes entre
la evolución histórica y filosófica de la mecánica cuántica y en el curso del
desarrollo de la experiencia de las anomalías físicas relacionadas con las conciencias,
en ambas situaciones los modelos clásicos de realidad, tanto conceptuales como
analíticos, han sido puestos a prueba por la aparición de diversos tipos de datos
experimentales, esto fue posible gracias al desarrollo de instrumentos más sensibles
y confiables. En ambos casos los intentos de entender los datos anómalos a través
de los formalismos existentes fueron categórica y profundamente infructuosos,
forzando a la postulación y desarrollo de un número de conceptos contra-intuitivos,
algunos de los cuales fueron originalmente introducidos en el dominio de la escala
atómica, parecen ofrecer potencialmente asociaciones metafóricas productivas con
el tópico mente/materia también. Entre éstas se pueden nombrar la cuantización
de la energía y otras obervables físicos; la dualidad onda-partícula
y la mecánica ondulatoria de la estructura atómica; los principios de incertidumbre,
complementariedad, exclusión e indistinguibilidad; y el carácter probabilístico
de las observaciones cuánticas. La nueva proposición radical subyacente a ésta
similitud es que todas estas cualidades pueden ser vistas como imposiciones de
la conciencia, en lugar de características intrínsecas de los eventos físicos,
per se.
El modelo propuesto en la referencia 9 toma el punto de vista de que la realidad
está constituida solamente por las interacciones de la conciencia con su medio
ambiente, y por lo tanto que cualquier esquema de conceptualización desarrollado
para enfrentar esa realidad debe reflejar los procesos de la conciencia así como
también los de su medio ambiente. En éste contexto los conceptos y formalismos
de la mecánica cuántica experimental son apropiados a través de metáforas para
representar las características de la conciencia interactuando con su medioambiente.
Más específicamente proponemos que si una conciencia está representada por una
función de onda mecano cuántica, y su medioambiente incluido en su propio cuerpo
físico, es representado por un perfil de potencial adecuado, la mecánica ondulatoria
de Schrödinger contiene autofunciones y autovalores que pueden ser asociados con
las experiencias cognitivas y emocionales de esa conciencia en ese medioambiente.
Para articular esta metáfora es necesario asociar ciertos aspectos cuantitativos
del formalismo, tales como el sistema de coordenadas, los números quánticos, e
incluso la métrica en sí misma, con variados descriptores cualitativos de conciencia,
tales como intensidad, perspectiva, actitud de aproximación o rechazo, balance
entre actividad cognitiva y emocional, y “yin/yang” o disposición receptiva/activa.
Considerando esto, cierto tipo de aplicaciones computacionales pueden mostrar
importancia metafórica para la experiencia individual y colectiva, y en particular
para nuestra situación experimental. Específicamente ejercicios teórico-cuánticos
tradicionales como el del campo de fuerzas centrales
y la estructura atómica, enlaces covalentes moleculares, penetración de barreras
(efecto túnel), y el comportamiento colectivo estadístico cuántico pueden ser
analogías útiles para la representación y correlación de una gran variedad de
experiencias concientes, normales y anómalas, y para el diseño e interpretación
de experimentos que ayuden a estudiar esto sistemáticamente. Por ejemplo, varias
capacidades concientes anómalas se deducirían normalmente a partir de su dualidad
“onda/partícula”; nuestro factor de resonancia empírica puede estar relacionado
al enlace molecular, nuestro género y efectos co-operadores con el spin electrónico
y su emparejamiento; El efecto de campo REG (Random Event Generator)
se puede modelar con el comportamiento de partículas colectivo en varios pozos
de potencial; y las cualidades de reproducibilidad condicional a la incertidumbre
estadística intrínseca de todos los fenómenos cuánticos.
Si bien los pedidos para
reimprimir ésta publicación han sido cientos, también ha recibido quejas de parte
de algunos miembros de la comunidad de física teórica tradicional, los cuales
lo han percibido como una prostitución de sus formalismos cuánticos más estrechamente
definidos. Sin embargo, ha probado ser una representación conceptual muy útil
de las interacciones mente/materia en la cuales los efectos “anómalos” se consideran
normales en sistemas humano/máquina y humano/humano enlazados cuánticamente.
b) Modelos Modulares.
Un segundo modelo, también adecuado para aplicaciones interdisciplinarias,
ha sido publicado con el título de “A Modular Model Of Mind/Matter Manifestations
(m5)” (Modelo Modular de Manifesciones Mente/Materia), y desarrollado mayormente
en un artículo subsiguiente llamado “M*: Vector Representation Of The Subliminal
Seed Regime Of M5”. En resumen, los modelos M5 y M* postulan que los efectos
anómalos como aquellos observados en nuestros experimentos no provienen de una
comunicación directa entre la mente conciente y el mundo físico tangible, pero
tienen sus orígenes en las profundidades de la mente inconciente y un sustrato
intangible de la realidad física, en donde la distinción cartesiana entre mente
y materia se hace borrosa y pierde su utilidad. Éste es un dominio poco nítido
de incertidumbre y probabilidad, donde el espacio y el tiempo aún no han sido
definidos, ni mucho menos distinguidos, y donde la información espera para nacer.
Nuestra representación propone que cuando la mente conciente expresa un fuerte
deseo aumentado por profundos sentimientos de resonancia, ésa intención resonante
estimula algún proceso en la mente inconciente que es reflejado en la potencialidad
prefísica y expresado subsecuentemente a través de un sutil sesgo en los eventos
físicos probabilísticos. Éste proceso también puede funcionar de forma inversa,
como en la experiencia de percepción remota, donde la información física acerca
de la escena objetivo difunde en su composición intangible fundamental, donde
puede interactuar con, y ejercer alguna influencia formativa sobre, la mente inconciente
del receptor, y desde ahí emerger hacia una experiencia conciente y una subsiguiente
descripción de la escena. Con los módulos enlazados de la mente conciente y el
mundo físico revelado, esto indirectamente unido a través de los módulos no enlazados
de la conciencia y los substratos intangibles, no debería sorprendernos encontrar
correlaciones aparentemente sin causa que nosotros calificamos como anomalías.
Este modelo plantea, pero no trata de resolver, el posible rol de una “Fuente”
cósmica más extensa, la cual podría influenciar, informar y difundir a trabes
de toda la configuración modular.
Las implicaciones de esta taxonomia para el diseño e interpretación experimental incluyen; esquemas sutiles de retroalimentación que
Fig 16:

faciliten que la intención consciente este al servicio del procesamiento mental
inconsciente; sistemas de objetivos físicos
que proveen una gran cantidad de potencialidades intangibles; operadores
susceptibles a este mecanismo; y un ambiente que apoya la composición de nuestra estrategia. Algunos
requisitos para una extensión teórica del modelo son; una mejor comprensión de
el dialogo entre el aspecto consciente e inconsciente de la mente; formulaciones
mas pragmáticas de las relaciones entre los procesos físicos tangibles e intangibles;
y principalmente una representación convincente de fusión de la dimensiones mental
y material en una sola en sus niveles
mas profundos.
Una forma de visualizar el
espacio subliminal primordial que se encuentra bajo la realidad tangible y la
experiencia consciente utiliza un conjunto de vectores complejos cuyos componentes
engloban los aspectos pre-subjetivos y pre-objetivos de sus interacciones. Argumentos
algebraicos elementales predicen entonces que el grado de correlación anómala
entre las experiencias conscientes emergentes y sus correspondientes eventos tangibles
dependen solamente del alineamiento de estos vectores que interactúan, por ejemplo,
en la correspondencia de su coordenadas “duro” y “suave” individuales. Esto, a
su vez sugiere una estrategia de alineamiento subconsciente basado en; el deseo
fuerte de algo, propósito común y resonancia significativa lo que es consistente
con nuestra experiencia practica. Varios de nuestros experimentos actuales han
sido diseñados específicamente para probar estos y otros aspectos de las preediciones,
pero no se ha producido suficiente información todavía para dar respuestas definitivas.
c) Filtros de la conciencia
El concepto de un intercambio en ambas direcciones entre la Fuente primordial
y una Consciencia organizada, nombrado brevemente en el contexto del M5, ha sido
desarrollado en mayor profundidad en un contexto teórico mas recientemente, en
un articulo titulado “Sensors, Filtres and the Source of Reality” (Sensores, Filtros
y la Fuente de la Realidad). Este modelo propone que la cantidad limitada de interacciones
de una conciencia individual con su medio ambiente próximo son solamente microcosmos
de un proceso creativo mucho mayor en el cual nosotros somos capaces de participar,
por lo cual podríamos adquirir información mas profunda y alterar nuestra experiencia
personal a una extensión dependiente de la amplitud y la profundidad de la interpretación
de la consciencia y su Fuente. Si bien los efectos individuales son pequeños,
colectivamente puede constituir una influencia significativa sobre la misma Fuente.
Tales interacciones están a la vez propiciadas e inhibidas por la intervención
de una serie de influencias, o filtros, fisiológicas, psicológicas, lingüísticas
y culturales las que condicionan nuestras percepciones y por lo tanto nuestras
experiencias concientes, limitando de esta forma nuestro acceso directo a la Fuente.
Dado que la mayoría de estos filtros funcionan a un nivel inconsciente rara vez
se evocan interpretaciones de nuestras experiencias que no sean compatibles con
nuestras preconcepciones filtradas. Trayendo estas influencias a un nivel consciente
se hace posible volver a ajustar los filtros de la conciencia, y por lo tanto,
alterar nuestra experiencia de realidad en un grado medible, apoyando la convicción
de Niels Bohr de que “somos observadores y a la vez actores de este gran drama
que es la existencia”. Mas específicamente, se propone que tales actitudes, tales
como la abrirse a otros puntos de vista, el uso de metáforas asociativas, resonancia
transpersonal, tolerancia de la incertidumbre, y balance entre el rigor analítico
y con el gasto emocional, puede permitir experimentar realidades que son que son
sensibles a la intención, el deseo o la necesidad, en una medida compatible con
la evidencia empírica. Este modelo conceptual comparte algunas características
con una serie de tradiciones espirituales y metafísicas, con una atención creciente
de ciertos físicos teóricos en la distinción entre los niveles de realidad “epistémico”
y “ontológico”, o, diciéndolo de
otra forma, entre modelos “exofisicos” y “endofisicos”.
Cada una de las preguntas expuestas en la sección
III han sido abordadas a través de datos experimentales pertinentes y modelos
conceptuales relacionados que fueron ya presentados anteriormente y también presentes
en la literatura de referencia correspondiente. Basándonos en la experiencia empírica
y analítica es posible responder con cierta seguridad los desafíos estratégicos
definidos en el génesis del programa (sección II), por ejemplo:
1.
¿Es valido hablar de anomalías mente/matera?
Sí,
y esto es válido con cualquier estándar científico razonable. Los resultados de la interacción humano/máquina corresponden naturalmente
a los improbables 10E-12, mientras que los resultados
formales PRP son del orden de 10E-8.
2.
¿Es posible un estudio científico sistemático de estas anomalías?
Si, aunque su dependencia
a factores subjetivos y su reproducibilidad estadística irregular genera problemas
poco tradicionales de demostración e interpretación. Específicamente, las estrategias
experimentales y analíticas; y las formulaciones teóricas deben aceptar la importancia
primaria de características subjetivas en la estimulación de estos fenómenos,
con su reproducibilidad irregular como consecuencia.
3.
¿Cuál es su escala?
El
rango señal ruido son por lo general del orden 10E-4.
4.
¿Presentan alguna estructura característica?
Sí.
Además de que la distribución estadística anómala presenta desplazamientos, hemos
identificado una variedad de aberraciones respecto del ajuste matemático y otras
asimetrías dependientes del operador e irregularidades en la distribución de datos.
5.
¿Cuáles son sus correlaciones físicas primarias?
Ninguna
aparentemente hasta el momento, con excepción de los efectos que parecen derivar
de fuentes y procesos aleatorios más que de restringidos eventos deterministas,
con la incertidumbre intrínseca jugando un papel importante en su manifestación.
6.
¿Cuáles son sus correlaciones subjetivas primarias?
Si
bien no hemos desarrollado medidas psicológicas o neurofisiológicas directamente,
queda claro en nuestros experimentos que la intención (voluntad, deseo, etc.);
la resonancia subjetiva con el instrumento, el proceso u otros individuos presentes;
participación inconsciente; y el sexo del operador pueden afectar sustancialmente
los resultados.
7.
¿Cuál es su reproducibilidad empírica?
Irregular,
con suerte, pero estadísticamente robusta en grandes bases de datos.
8.
¿Pueden construirse modelos teóricos?
A nivel
conceptual, si, pero falta por desarrollar formalismos canónicos, y probablemente
se necesita esperar por mas correlaciones empíricas definitivas.
9. ¿Con que otras disciplinas tiene relación científica?
Ciencias
físicas, químicas y biológicas; psicología; tecnología informática; cuidado de
la salud; en realidad cualquier campo que incluya la observación humana o la interacción
con procesos no deterministas.
10.
¿Están relacionadas a otras áreas, creativas o estéticas?
Prácticamente
todos los dominios de la creatividad humana, apreciación estética o espiritualidad.
11.
¿Cuáles son las implicancias para la metodología científica?
Se
necesita explicar la subjetividad, la incertidumbre y el rol proactivo de la conciencia.
12.
¿Qué aplicaciones practicas puede tener?
A corto plazo: detección tecnológica de, respuesta
a y utilización de la sutil capacidad humana de procesar información.
A largo
plazo: liberación de las sensibilidades subjetivas reprimidas y extender su utilización
a contextos prácticos y creativos.
13.
¿Cuáles son las implicancias culturales o metafísicas?
Potenciación
de la imagen propia humana, la responsabilidad personal, relaciones con los demás,
cuidado y aprovechamiento del medio ambiente y direccionamiento evolucionario.
Prácticamente
todos los temas de esta lista podrían tratarse en una monografía filosófica, ninguno
de los cuales podemos subestimar, y cada uno podría inspirar un estudio empírico
y un modelamiento teórico mucho más detallado de lo que hemos sido capaces de
generar. Dados los compromisos que éstos retos técnicos, profesionales y personales
requerirían, no sería correcto de nuestra parte pedir a otros que lo hagan. En
lugar de esto sólo sugerimos a aquellos lectores que contemplan esta participación
que el precio de entrada a esta tierra de maravillas epistemológicas incluye la
capacidad de tener humildad, humor y un gran compromiso personal. Para nosotros,
sólo podemos manifestar la satisfacción abrumadora de haber hecho ésta inversión
en un momento crucial de nuestras carreras, y un sentimiento de privilegio y gratitud
por la oportunidad de haber disfrutado y contribuido en éste tema desafiante y
emocionante. El respeto por éstos fenómenos caprichosos, los estímulos intelectuales
y emocionales que han dado y las interacciones resonantes con otras personas han
superado las que nos ha brindado cualquier otra actividad personal o profesional
y suponemos que éstas nos han preparado bien para cualquier reto futuro profesional
o personal con que nos encontremos en esta vida o más allá. Sin embargo, otros
deben comprar sus propios boletos, hacer sus propias selecciones de actividades
y hacer sus propias conclusiones.
X) Lo que nos espera
XI) Epílogo
Agradecimientos
Referencias
1. Jahn, R. G., & Dunne, B. J. (1988). Margins
of Reality: The Role of Consciousness in the Physical
World. San Diego, CA: Harcourt Brace Jovanovich.
2. Jahn, R. G., Dunne, B. J., & Nelson, R.
D. (1987). Engineering anomalies research. Journal of Scientific Exploration,
1, 21–50.
3. Nelson, R. D., Jahn, R. G., & Dunne, B.
J. (1986). Operator-related anomalies in physical systems and information processes.
Journal of the Society for Psychical Research, 53, 261–285.
4. Jahn, R. G., Dunne, B. J., Nelson, R. D., Dobyns,
Y. H., & Bradish, G. J. (1997). Correlations of random binary sequences
with pre-stated operator intention: A review of a 12-year program. Journal
of Scientific Exploration, 11, 345–367.
5. Dunne, B. J., & Bisaha, J. P. (1979). Precognitive
remote viewing in the Chicago area: A replication of the Stanford experiment.
Journal of Parapsychology, 43, 17–30.
6. Jahn, R. G., Dunne, B. J., & Jahn, E. G.
(1980). Analytical judging procedure for remote perception experiments.
Journal of Parapsychology, 44, 207–231.
7. Dunne, B. J., & Jahn, R. G. (2003). Information
and uncertainty in remote perception research. Journal of Scientific Exploration,
17, 207–241.
8. Jahn, R. G. (1982). The persistent paradox
of psychic phenomena: An engineering perspective. Proceedings of the IEEE,
70, 136–170.
9. Jahn, R. G., & Dunne, B. J. (1986). On
the quantum mechanics of consciousness, with application to anomalous phenomena.
Foundations of Physics, 16, 721–772.
10. Jahn, R. G., Dobyns, Y. H., & Dunne, B.
J. (1991). Count population profiles in engineering anomalies experiments.
Journal of Scientific Exploration, 5, 205–232.
11. Dunne, B. J. (1991). Co-Operator Experiments
with an REG Device. Technical Note PEAR 91005, Princeton Engineering Anomalies
Research, Princeton University, School of Engineering and Applied Science.
12. Dunne, B. J. (1998). Gender differences
in human/machine anomalies. Journal of Scientific Exploration, 12, 3–55.
13. Nelson, R. D., Jahn, R. G., Dobyns, Y. H.,
& Dunne, B. J. (2000). Contributions to variance in REG experiments: ANOVA
models and specialized subsidiary analyses. Journal of Scientific Exploration,
14, 73–89.
14. Dunne, B. J., Nelson, R. D., & Jahn, R.
G. (1988). Operator-related anomalies in a random mechanical cascade. Journal
of Scientific Exploration, 2, 155–179.
15. Dunne, B. J., & Jahn, R. G. (1992). Experiment
in remote human/machine interaction. Journal of Scientific Exploration, 6,
311–332.
16. Dunne, B. J., Dobyns, Y. H., Jahn, R. G., &
Nelson, R. D. (1994). Series position effects in random event generator experiments,
with an Appendix by A. Thompson, ‘‘Serial position effects in the psychological
literature.’’ Journal of Scientific Exploration, 8, 197–215.
17. Jahn, R., Dunne, B., Bradish, G., Dobyns, Y.,
Lettieri, A., Nelson, R., Mischo, J., Boller, E.,
Bo¨sch, H., Vaitl, D., Houtkooper, J., & Walter,
B. (2000). Mind/Machine Interaction Consortium: PortREG replication experiments.
Journal of Scientific Exploration, 14, 499–555.
18. Atmanspacher, H., & Jahn, R. G. (2003).
Problems of reproducibility in complex mind-matter systems. Journal of
Scientific Exploration, 17, 243–270.
19. Dobyns, Y. H., Dunne, B. J., Jahn, R. G., &
Nelson, R. D. (2004). The MegaREG experiment: Replication and interpretation.
Journal of Scientific Exploration, 18, 369–397.
20. Nelson, R. D., Dunne, B. J., Dobyns, Y. H.,
Dunne, B. J., & Jahn, R. G. (1996). FieldREG anomalies in group situations.
Journal of Scientific Exploration, 10, 111–141.
21. Nelson, R. D., Jahn, R. G., Dunne, B. J., Dobyns,
Y. H., & Bradish, G. J. (1998). FieldREG II: Consciousness field effects:
Replications and explorations. Journal of Scientific Exploration, 12, 425–454.
22. Hartmann, F. (1973). Paracelsus: Life and
Prophecies. Blauvelt, NY: Rudolf Steiner Publications, p. 105.
23. Puthoff, H. E., & Targ, R. (1976). A
perceptual channel for information transfer over kilometer distances: Historical
perspective and recent research. Proceedings of the IEEE, 64, 329–354.
24. Journal of Scientific Exploration, 10, 1–184.
25. Bisaha, J. P., & Dunne, B. J. (1977). Multiple subject and long distance precognitive
remote viewing of geographical locations. In Proceedings of an International Conference on Cybernetics
and Society, Washington, DC, September 19–21, 1977 (sponsored by IEEE Systems,
Man and Cybernetics Society), pp. 512–516.
26. Jahn, R. G. (1993). The complementarity
of consciousness. (Proceedings of the L.E. Rhine Centenary Conference on ‘‘Cultivating
Consciousness for Enhancing Human Potential, Wellness, and Healing’, Durham,
NC, November 8–10, 1991.) In Rao, K. R. (Ed.), Cultivating Consciousness: Enhancing
Human Potential, Wellness, and Healing (pp. 111–121). Westport, CT: Praeger.
244 R. G. Jahn & B. J. Dunne
27. Jahn, R. G., & Dunne, B. J. (2004). Sensors,
filters, and the Source of reality. Journal of Scientific Exploration, 18,
547–570.
28. Heisenberg, W. (1958). Physics and Philosophy:
The Revolution in Modern Physics. New York: Harper & Row, Harper Torchbooks,
p. 179.
29. Bacon, F. (1620). Novum Organum, Part I.
(Quoted in F. S. Taylor, Science Past and Present [London and Toronto: William
Heinemann, 1945], p. 86.)
30. Jahn, R. G., & Dunne, B. J. (1997). Science
of the subjective. Journal of Scientific Exploration, 11, 201–224.
31. Jahn, R. G., & Dunne, B. J. (2001). A
modular model of mind/matter manifestations (M5). Journal of Scientific Exploration, 15, 299–329.
32. Jahn, R. G. (2002). M*: Vector representation
of the subliminal seed regime of M5. Journal
of Scientific Exploration, 16, 341–357.
33. Bohr, N. (1961). Atomic Theory and the Description
of Nature. Cambridge University Press. p. 119.
34. Atmanspacher, H. (1994). Is the Ontic/Epistemic-Distinction
Sufficient to Describe Quantum Systems Exhaustively? In Laurikainen, K. V.,
Montonen, S., & Sunnarborg, K. (Eds.), Max-Planck-Institut fu¨r extraterrestrische
Physik, Garching, Germany Symposium on the Foundations of Modern Physics 1994:
70 Years of Matter Waves. Helsinki, Finland, 13–16 June 1994 (pp. 15–32). Gif-sur-Yvette,
France: Editions Frontie`res.
Taductor:
Bernardo Pinto
HOME: Física UltraModerna